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¡Hola! ¡Bienvenido/a a mi casa virtual!

Mi nombre es Mònica, y soy una introvertida idealista-práctica que cree que todo el mundo tiene algo muy especial que lo hace único y una gran capacidad de mejorar, y que a través de la educación todavía estamos a tiempo de transformar el mundo.

 

Lo que me hace levantarme con ilusión cada mañana son mis sueños, a nivel profesional se centran en:

· reivindicar la profesión de creadores y creativos como motor de la sociedad y de la economía, igual que cualquier otro sector.
· ayudarlos a que tengan una formación de negocios para que tengan el máximo de posibilidades de éxito en su carrera profesional o en su negocio como cualquier otro profesional.
· los negocios con conciencia y en el modelo de economía creativa o espiral.
(No es lo mismo que ‘industria creativa’ y va más allá de la economía circular)
· reivindicar la diferencia y las personas diferentes como valor, y no como algo a corregir,
pues lo cierto es que TODOS somos diferentes y especiales

Esta es mi historia… por el momento

“¿Vas a dejar este trabajo tan bueno y tan bien pagado por coser?!”

Me preguntó mi jefe allá por el 2003.
Todavía hoy creo que no entendió mi decisión.
Después de darle muchas vueltas pienso que esta frase resume muy bien quién soy.

 

Hola, soy Mònica Rodríguez Limia, mentora de negocios para creadores y creativos especializada en Slow Business, autora, formadora y speaker.
Soy autora de la 1ª guía de negocios para makers y artesanos y del primer libro de desarrollo personal para profesionales y emprendedores con una vocación en castellano para España y América Latina, además de otras guías profesionales.
¡Me apasiona mi trabajo!
Creo en los negocios “hechos a mano” y en los valientes emprendedores creadores y creativos porque contribuyen con su trabajo y ejemplo a cambiar el mundo a mejor
.
Soy una suertuda porque tengo la fortuna de trabajar mano a mano con ellos y darles soporte para que tengan negocios apasionantes y rentables y la calidad de vida que quieren y se merecen a través de micro negocios o pequeñas empresas.

Cuando dije la frase que inicia este texto trabajaba como diseñadora y creadora de páginas web y lo dejé todo por coser en el taller de alta costura Tot-hom, en Barcelona. Había acabado la carrera de Magisterio y un CFGS de Ilustración y, para complementar mis estudios, me había formado en desarrollo web, pero también en Corte y Confección. Sabía lo que me gustaba, pero acababa haciendo “lo que se suponía que tenía que hacer”. No me atrevía a utilizar mis manos como una profesión, pero tampoco dejaba de formarme en este sentido.
Pasado el tiempo supe que me contrataron en el taller porque le dije a la dueña que tenía tantas ganas de coser que estaba dispuesta a trabajar durante un mes gratis.
Sabía, y sigo estando convencida de ello, que la mejor forma de aprender es “haciendo” y trabajando in situ.

Tres años después, fui un paso más allá y puse mis sueños de coser y crear en una maleta y me embarqué en empezar un negocio de complementos y joyería textil por cuenta propia, Taneus.

Y, como siempre he sido muy responsable, quise hacer bien las cosas desde el principio y busqué información sobre cómo vivir y pagar mis facturas haciendo lo que más me gustaba en el mundo.

Y estudié y me apliqué mucho, soy muy buena estudiante, pero la utilidad de lo que aprendí fue escasa.

Un ejemplo de que no había aprendido nada en todos los cursos de negocio que había hecho fue el día que vi que las flores de tela que yo vendía por 20€ a las tiendas ¡las clientas las compraban por 120€!

 

¿Era culpa mía? ¿No tenía capacidad para aprender a vender mi producto a un precio justo y llegar a mi público?
Llegué a pensar que no servía.
Ahora estoy convencida que no encontré la formación adecuada a mis necesidades.

 

Soy una persona MUUUUY normal, como las que te cruzas en un paso de peatones o en la caja del supermercado. La única diferencia un tanto especial es que en mi ADN las manos se llevaron la cuota más alta de sensibilidad.
Soy diferente, ni mejor ni peor que otra persona o profesional, pero resulta que no había, y sigue sin haber apenas, formación de “empresa” para profesionales como yo.
Porque sí, esto para mí, que me apasiona, no es ocio. Es mi manera de vivir.

En 2010, cogí de nuevo mi maleta y me fui a vivir 4 meses a Londres para mejorar mi inglés, mi asignatura pendiente. Allí descubrí dos revistas de manualidades de reciente creación que despertaron mi vena emprendedora nuevamente.

 

De vuelta a España encontré un trabajo de los que llaman “serio” pero no paré hasta que en el 2012 creé veoveo magazine, la primera revista en papel especializada en manualidades de todo tipo para adultos y en makers (diseñadores artesanos). De nuevo volví a dejar una situación supuestamente estable por seguir rodeada de todo lo que estuviera hecho a mano. Quería hacer disfrutar a todos los enamorados de las manualidades y a la vez apoyar a mis compañeros de profesión.

 

Han pasado más de 10 años desde que tomé la decisión de ser yo misma y respetar mi naturaleza, y transformalo en un negocio de lo que me apasiona, sin perder un ápice de profesionalidad. No ha sido nada fácil seguir al pie del cañón, pero no me arrepiento de haberlo hecho. Merece la pena la dedicación que conlleva porque soy FELIZ con lo que hago.

 

Pero hace ya mucho tiempo que tengo un nuevo runrun en mi estómago.
Uno relacionado con lo frustrante que me parece que los creadores estemos siempre al final de la lista de todo, como si fuéramos menos inteligentes o menos serios, como si nuestro trabajo no importara o no cambiara vidas, y como consecuencia al mundo en el que vivimos. Como si no contribuyéramos a la mejora de la economía de nuestro país.

Ya va siendo hora que los profesionales como nosotros tengamos una formación especializada que nos brinde oportunidades, que nos impulse y que nos haga crecer como cualquier otra empresa del mercado.

 

Quiero aplicar todo lo que he aprendido estos años y poner mi grano de arena para cambiar esta situación.
Me costó mucho dar este nuevo paso, pero ¡estoy decidida a mantenerlo!

 

Tengo muchísimas ganas de ayudar a otras personas como yo, aquellas que se sientan comprometidas con su trabajo.
No es un camino fácil y pide mucha constancia, pero sé que si puedo aportarles mis conocimientos y experiencia podré minimizar sus errores y frustraciones y maximizar sus éxitos. En definitiva, ni más ni menos que lo que enseñan en muchas escuelas de negocios, pero con contenidos específicos para creadores.

 

No tengo todas las respuestas, de hecho si crees que ya lo sabes todo, empieza el principio del fin. La vida y los negocios son un aprendizaje continuo.
Ahora comparto mi camino con personas como tú, muy bien acompañada, con la intención de aportarte algo de luz, herramientas útiles y conocimientos y experiencias, para que tú te puedas centrar más en tu trabajo, crear.
Sigo adelante, aprendiendo igual que cuando quise coser de verdad, sobre el terreno.

 

Tengo un manifiesto que me sirve de brújula en el camino, son los valores en los que creo. Si te sirven también a ti, son tuyos.

 

Por este motivo nace Empresas Creadoras acompañada de un equipo de profesionales increíble.
Por eso estoy aquí, por ti
.

 

Un abrazo y una sonrisa,

Mònica Rodríguez Limia

 

PS:
· En el apartado prensa podrás encontrar algunas entrevistas, audios y vídeos sobre mi trayectoria como emprendedora, sobre este proyecto y sobre mi guía de negocios.
· Si quieres saber un poco más sobre mí y sobre mi manera de ver la vida, aquí te cuento más.
· En mi perfil de Linkedin puedes encontrar los detalles sobre lo que te cuento aquí.

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