13 Ene Tiago Máximo – una búsqueda, una idea, una tienda, una vida

Hubo un momento en la vida de Tiago, alrededor de los 30 años, en el que se sintió perdido. Parecía que había hecho todo lo que tocaba: estudiar, sacarse una carrera “seria”, conseguir trabajo de lo que había estudiado… pero no era feliz, más bien todo lo contrario. Entonces decidió dejarlo todo y cruzar el charco para pasar un año en Costa Rica para pensar, el germen del cambio. Meses después, a su vuelta a casa, en un pequeño pueblo de Portugal, supo qué quería hacer…

 ¿Qué significa Urban Shephers? ¿Qué edad tiene?
Urban Shephers significa pastores urbanos y tiene 3 años, pero en la tienda llevo solo 6 meses.
Es parte de mi vida y para mí es tiempo libre. Antes mi dinámica era trabajar para hacer dinero y luego necesitaba descansar. Ahora intento funcionar al revés, de manera que el dinero trabaje para mí. Pretendo que mi vi vida sea mi tiempo libre y aquí no hago nada que no me guste.

Espero que sea un nuevo concepto de tienda y no un sitio donde el cliente llega, compra y se va. Quiero que el comprador, como la persona que venga a acompañarlo, puedan charlar, relajarse y disfrutar de su tiempo aquí.

 ¿Siempre te gustaron los zapatos? ¿Querías dedicarte a ellos?
Nunca me lo planteé ¡yo estudié enfermería!
Llegué al mundo de los zapatos por casualidad, en un momento de crisis personal en que estaba sin trabajo. Un día quise comprarle al zapatero de toda la vida las botas que he llevado siempre, las mismas que llevaba mi abuelo que era pastor, pero no tenía mi número.  Me dijo que ya no había mi talla porque estaban dejando de hacerlas e iban a cerrar por la crisis. Le pedí el contacto del taller y al día siguiente cogí el coche y me fui a verlos. Y ahí empezó todo.

► ¿Pero qué es lo que hace que además de las tuyas le acabes encargando botas tradicionales portuguesas a un taller de zapateros para venderlas tú?
La gente, aquí en Barcelona, me decía “Tiago, qué botas tan guapas, ¿de dónde son?”… Empecé a ver que podía haber un negocio y me lancé. Los talleres confiaron en mí y me facilitaron los inicios.

¿No tuviste que hacer una inversión inicial? ¿Y para abrir la tienda? ¿Recurriste al banco para la financiación de tu negocio?
Al explicarles mi situación al taller tuve su apoyo y me dieron una carencia de tres meses para pagarles. Afortunadamente pude responder inmediatamente porque vendí todas las botas que me confiaron.
En el caso del local, yo no puse dinero para arreglarlo, empleé tiempo y fuerza. Lo único que tuve que hacer fue parar de trabajar, pero esas pérdidas eran una inversión.
Tenía algo de dinero ahorrado y mis padres también me ayudaron un poco aunque, al inicio, no confiaban nada en mi proyecto.

Entonces tu familia y entorno ¿no te apoyó al principio? ¿Fue duro seguir adelante?
Vengo de una familia conservadora. No me comprendían. A mi padre le costó más. Para él Urban Shepherds era una locura. Me aconsejaba que volviera a ser enfermero y al hospital.
Los amigos tampoco me apoyaron. No conozco ningún emprendedor en mi entorno.
Ha sido duro porque han habido momentos de dolor, pero creo que era un paso que tenía que dar.
Ahora todos me apoyan y son embajadores de la marca.

Descubriste el local de tu tienda-taller en un estado deplorable pero decidiste reformarlo con tus manos y alguna ayuda extra. ¿Valió la pena el esfuerzo? ¿tardaste el tiempo que habías calculado?
Sí, me ayudó un amigo argentino, Martín. No tenía prisa por abrir una tienda pero sí miraba los anuncios. Cuando vi el de este local lo tuve claro. A pesar del estado en que se encontraba todo, le vi un gran potencial. Empecé la obra en febrero de este año pensando abrir en marzo, pero se fue retrasando y finalmente pude abrir la tienda en junio.

 ¿Cómo calculaste el precio de tus productos? ¿Recibiste formación de empresa antes de iniciar tu negocio?
Poner precios no es fácil. No tengo estudios de finanzas ni de gestión de empresa. Aprendí y aprendo mucho viendo documentales porque para mí, que soy disléxico, es más fácil. Me vi las siete temporadas del programa americano  Shark Tank y aprendí un montón. Pero también pedí orientación y actualmente tengo un asesor. Creo que para aprender es muy importante aceptar que no se sabe.

 Uno de los grandes handicaps del maker es hablar de dinero. ¿Te cuesta hablar del tema? ¿Qué haces cuando te discuten los precios?
Al principio tenía miedo, pero creo que mis precios son justos. Es el equilibrio perfecto entre el productor, el comprador y yo. Todos ganamos.
Cuando alguien me discute el precio intento evitar una confrontación y procuro comprender el por qué. Me sale la vena de enfermero y trato de diagnosticar rápidamente su problema con el precio. Le pregunto al cliente qué espera del producto, a qué está acostumbrado y dónde compra sus zapatos. Después le explico los detalles de la manufactura y los materiales y disfruto con ello porque colaboro en reeducar a la gente para que valoren el trabajo artesano y la procedencia portuguesa, de la que me enorgullezco. Al final siempre se marchan con otra opinión del zapatero y de la artesanía, compren o no.

 Otro gran problema que sufren muchos makers que conozco es su timidez ¿es tu caso?
Soy tímido, e incluso he tenido “fobia social”. Me aterraba hablar en público. Cuando era estudiante lo pasaba muy mal cuando tenía que hacer una presentación. Pero los mercadillos fueron un buen entrenamiento para mí y ahora puedo hablar cómodamente de mi trabajo. El feedback del público en los mercados me alimentaba. Sin ellos no seguiría aquí. El contacto con el público fue muy importante.
Ahora no tengo problema porque es un tema que conozco muy bien, pero me cuesta hablar de cosas nuevas, expresar mis ideas a personas que no conozco.

 En tu web podemos leer “servicio personal y único” y doy fe que es así. Para ti es muy importante la atención al público ¿verdad?
Como te decía soy enfermero y trabajé en urgencias y cuidando personas que necesitaban cuidados paliativos e intensivos. Desde los 18 años estoy entrenado para cuidar las necesidades básicas de la gente y esta sensibilidad influye en mi forma de atender a mis clientes. La forma como le abro la puerta a la gente, como le doy la mano a la señora para bajar el escalón… todo esto es influencia de la enfermería y también de la sensibilidad natural que tengo.

 Por último, no puedo evitar preguntarte el motivo del horario de la tienda, de 14h a 21h ¿Nos explicas por qué? ¿Cómo organizas tu tiempo?
El horario es por una cuestión de organizarme y tener tiempo para todo, para mi vida personal y la profesional.
El día es muy sencillo. Yo vengo y me adapto a lo que hay que hacer y si no tengo nada que hacer, me lo invento, aunque ese tiempo de invención cada vez es más reducido. El resto es para ocupaciones sobre la marroquinería, la gestión de la empresa, la tienda on-line… por el momento, yo me ocupo de todo aunque ya estoy buscando a alguien que me ayude algunas horas al día.

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